
Kang Min llegó temprano a una elegante empresa de Seúl buscando una oportunidad de trabajo. Llevaba toda la noche preparándose para aquella entrevista. Mientras caminaba hacia la entrada, escuchó una voz detrás de él. Señor, por favor, ¿puede ayudarme con algo de comida? Kang Min se detuvo y miró al hombre sentado en la acera. Era un hombre mayor, con ropa vieja y aspecto cansado. Estoy buscando trabajo, no tengo tiempo para esto. El hombre levantó lentamente la mirada. Solo le estoy pidiendo un poco de ayuda. Ya dije que no. No tiene que gritarme. Entonces deje de perseguirme. Yo no lo estoy persiguiendo. Pues parece que quiere llamar mi atención. Solo quería pedirle algo para comer. Tengo problemas mucho más importantes que usted. Todos tenemos problemas. Pues resuelva los suyos. El hombre lo miró fijamente. Algún día podría necesitar que alguien resolviera los suyos. Kang Min soltó una risa burlona. Yo no necesito ayuda de un desconocido. El hombre respondió tranquilamente. Eso es lo que usted cree ahora. Kang Min se dio la vuelta y siguió caminando hacia la empresa.
Capítulo 2: La humillación
El hombre volvió a extender la mano. Solo necesito algo para comer. Kang Min se dio la vuelta furioso. ¿No entiende que estoy ocupado? Entiendo que está nervioso. Usted no sabe nada de mí. Tal vez sé más de lo que piensa. Kang Min se acercó desafiante. No tiene derecho a hablarme así. Y usted tampoco tiene derecho a mirarme como si yo no valiera nada. Usted está sentado en la calle pidiendo dinero. Eso no me hace menos persona. Deje de darme lecciones. Solo le pedí un poco de comida. Entonces váyase de aquí. No me voy a ir por usted. No vuelva a hablarme. ¿Por qué está tan enojado? Porque tengo una entrevista importante. ¿Y cree que eso lo hace mejor que yo? No tengo tiempo para esta conversación. Entonces recuerde cómo está tratando a una persona que hoy necesita ayuda. Kang Min se burló. Usted no sabe con quién está hablando. El hombre respondió con calma. Quizás usted tampoco sabe con quién está hablando.
Capítulo 3: La bofetada
Kang Min se acercó todavía más al hombre. Usted no sabe quién soy ni por lo que estoy pasando. Y usted tampoco sabe quién soy yo. Deje de hablarme como si me conociera. Yo solamente estoy intentando advertirle. No necesito sus advertencias. Quizás sí las necesita. Kang Min perdió completamente la paciencia. ¿Quién se cree que es? Alguien que también tuvo que pedir ayuda alguna vez. No me compare con usted. No lo estoy comparando. Entonces deje de juzgarme. No lo estoy juzgando por buscar trabajo. Lo estoy juzgando por la forma en que trata a los demás. Kang Min apretó los puños. Usted no tiene derecho a hablarme así. El hombre mantuvo la mirada firme. Y usted no tiene derecho a humillarme. Kang Min levantó la voz. ¡Cállese de una vez! El hombre respondió. No voy a callarme solo porque usted tenga miedo. Kang Min perdió el control y le dio una bofetada. El hombre quedó inmóvil durante unos segundos. Kang Min respiró agitado, como si acabara de darse cuenta de lo que había hecho. Entonces una mujer salió rápidamente de la empresa.
Capítulo 4: La revelación
La mujer miró al hombre y después a Kang Min. ¿Qué acaba de hacer? Él me estaba provocando. La mujer se acercó al hombre completamente sorprendida. ¿Se encuentra bien? El hombre se levantó lentamente. Estoy bien. Kang Min respondió con arrogancia. Él empezó todo esto. La mujer lo miró con indignación. Usted acaba de golpear a un hombre que estaba pidiendo ayuda. Kang Min respondió. No sabe lo que me dijo. La mujer negó con la cabeza. No importa lo que haya dicho. Kang Min comenzó a ponerse nervioso. Tengo una entrevista aquí. La mujer lo miró fijamente. Lo sé. Kang Min quedó confundido. ¿Cómo sabe que tengo una entrevista? La mujer miró al hombre mayor. Porque él sabe exactamente quién eres. Kang Min se quedó paralizado. El hombre mayor finalmente habló. Yo también vine aquí por ti. Kang Min preguntó. ¿Por mí? El hombre respondió. Sí. Y ahora entiendo perfectamente qué clase de persona eres. Kang Min comenzó a preocuparse. ¿Qué quiere decir? La mujer respondió. Creo que deberías escuchar lo que tiene que decir antes de entrar a esa entrevista.
Capítulo 5: La persona que menos esperaba
Kang Min miró al hombre sin entender nada. ¿Por qué vino aquí por mí? El hombre permaneció en silencio durante unos segundos. Porque esta empresa no contrata a cualquiera. Kang Min respondió nervioso. ¿Qué tiene que ver usted con mi entrevista? La mujer bajó la mirada. Kang Min comenzó a sospechar. Díganme la verdad. El hombre respondió. Yo soy la persona que decidió quién sería entrevistado hoy. Kang Min abrió los ojos. ¿Usted? La mujer confirmó sus palabras. Sí. Kang Min miró su ropa vieja y no podía creerlo. Entonces usted no es un mendigo. El hombre respondió. Eso es lo que usted creyó porque me vio sentado en la calle. Kang Min quedó completamente avergonzado. ¿Por qué hizo eso? El hombre respondió. Quería conocer cómo tratabas a una persona cuando creías que no podía darte nada. Kang Min bajó la cabeza. La mujer dijo. Y ahora la decisión sobre tu entrevista depende de él. Kang Min intentó disculparse. Lo siento. El hombre respondió. Una disculpa no puede borrar lo que hiciste. Kang Min preguntó. ¿Entonces perdí mi oportunidad? El hombre lo miró fijamente. Todavía no has escuchado mi decisión. Kang Min quedó completamente confundido. Y comprendió que el hombre que menos esperaba podía cambiar su vida para siempre.