La lluvia caía con fuerza sobre Seúl cuando Yuna salió apresuradamente del hospital con un sobre médico apretado contra el pecho. Su madre, Mira, salió detrás de ella y corrió para alcanzarla. Yuna caminaba rápidamente hacia el estacionamiento, intentando escapar antes de que alguien pudiera detenerla. Pero Mira consiguió ponerse frente a ella. —¡No puedes irte! ¡Tu hermano necesita saber la verdad! Yuna levantó la mirada, completamente alterada. —¡Él no puede saberlo todavía! Las palabras quedaron suspendidas bajo la lluvia. Lo que ninguna de las dos había notado era que Jisoo, el hermano menor, acababa de salir por una de las puertas del hospital. Había escuchado perfectamente aquella última frase. Durante semanas había pensado que su familia simplemente estaba preocupada por su salud, pero ahora comprendía que algo mucho más grave estaba ocurriendo. Jisoo se acercó lentamente mientras observaba el sobre que Yuna sostenía con tanta fuerza. Su expresión cambió cuando escuchó a su madre pedirle que regresara al hospital. Aquella reacción confirmó sus sospechas.
LA PREGUNTA QUE NADIE QUERÍA RESPONDER
Jisoo miró a su madre y después a su hermana. —¿Qué es lo que no puedo saber? Mira intentó acercarse a él, pero Jisoo retrocedió. Yuna permaneció inmóvil. La lluvia empapaba su cabello y su ropa mientras sujetaba el sobre contra su pecho. Durante unos segundos, ninguno quiso responder. Jisoo volvió a preguntar qué estaba ocurriendo. Su madre aseguró que todo estaba bien, pero su voz temblaba. Yuna finalmente admitió que acababa de recibir los resultados de unos documentos médicos que podían cambiar muchas cosas dentro de la familia. Jisoo preguntó por qué su nombre aparecía en ellos. Yuna miró a su madre buscando una respuesta. Mira bajó la cabeza. Aquello fue suficiente para que Jisoo comprendiera que las dos estaban ocultando algo. Él tomó el sobre y preguntó por qué habían intentado mantenerlo alejado del hospital. Mira le pidió que confiara en ella. Pero después de escuchar aquella conversación, Jisoo ya no podía confiar ciegamente.
EL DOCUMENTO QUE CAMBIÓ LA HISTORIA
Jisoo abrió lentamente el sobre. Yuna intentó detenerlo, pero finalmente comprendió que ya no podían seguir ocultando la verdad. Dentro había varios documentos médicos y una fotografía antigua. Jisoo tomó primero la fotografía. En ella aparecía su madre junto a un hombre que él nunca había visto. En la parte posterior había una fecha de muchos años atrás. Jisoo preguntó quién era aquel hombre. Mira no respondió. Yuna comenzó a llorar. Jisoo comprendió que aquella fotografía tenía relación directa con el informe que acababa de recibir. Volvió a mirar los documentos y descubrió que algunos datos de su nacimiento no coincidían con lo que siempre le habían contado. Preguntó directamente a su madre si ella era realmente su madre biológica. Mira cerró los ojos. Durante años había temido precisamente aquel momento. Yuna intentó explicar que la verdad era mucho más complicada. Pero Jisoo ya no quería escuchar explicaciones incompletas. Quería saber por qué su familia había decidido ocultarle información sobre su propio origen.
LA CONFESIÓN DE SU MADRE
Mira finalmente confesó que, cuando Jisoo era muy pequeño, había ocurrido una situación que obligó a la familia a tomar una decisión difícil. Aseguró que nunca quiso hacerle daño y que todos los secretos habían sido guardados con la intención de protegerlo. Pero Jisoo respondió que ocultar su pasado también había sido una forma de quitarle la oportunidad de conocer quién era realmente. Yuna intentó defender a su madre, explicando que ella también había crecido creyendo una versión diferente de la historia. Entonces Jisoo preguntó por qué el hombre de la fotografía aparecía relacionado con sus documentos. Mira comenzó a llorar. Finalmente reconoció que aquel hombre había formado parte de la vida de la familia mucho antes de que Jisoo naciera. Sin embargo, todavía había una parte de la historia que nadie se atrevía a contar. Jisoo preguntó si aquel hombre seguía vivo. Mira guardó silencio. Esa respuesta fue suficiente.
LA VERDAD TODAVÍA ESTABA OCULTA
Jisoo miró nuevamente el informe. Había una línea que no comprendía y que parecía relacionarlo directamente con aquel hombre. Preguntó qué significaba. Yuna tomó el documento y le explicó que los médicos habían encontrado información que necesitaba ser confirmada mediante nuevos estudios. Pero antes de que pudiera terminar, Jisoo recibió una llamada en su teléfono. El número era desconocido. Contestó. Del otro lado, una voz masculina pronunció su nombre. Jisoo quedó completamente paralizado. Miró a su madre. Mira reconoció inmediatamente la voz que se escuchaba desde el teléfono. Yuna comenzó a llorar. Jisoo preguntó quién estaba llamando. Nadie respondió. Entonces la voz masculina dijo que llevaba muchos años esperando aquel momento. Jisoo preguntó por qué lo conocía. La respuesta