¡“¡ESTOY EMBARAZADA!”… PERO EL DOCUMENTO DEL HOSPITAL REVELÓ UN SECRETO QUE PODÍA DESTRUIR SU MATRIMONIO

La lluvia caía lentamente sobre Seúl mientras Ji-won permanecía sentada en una pequeña sala de espera del hospital, sosteniendo entre sus manos un resultado médico que había cambiado completamente su vida. Durante años había deseado tener un hijo junto a su esposo, Daniel, pero los médicos siempre habían dicho que las posibilidades eran muy bajas. Después de varios tratamientos fallidos, ambos habían terminado aceptando que quizá nunca serían padres. Daniel había sido quien más insistió en que debían dejar de intentarlo. Le decía que podían construir una vida feliz sin hijos. Ji-won había intentado aceptar aquella realidad, aunque en secreto seguía soñando con escuchar algún día la palabra “mamá”. Aquella mañana, sin embargo, el médico le había entregado unos resultados que la dejaron completamente paralizada. Estaba embarazada. Al principio no podía creerlo. Había llorado de felicidad. Pensó que finalmente podría darle a Daniel la noticia que ambos habían esperado durante tantos años. Pero antes de salir del hospital, el médico le pidió que esperara. Había otro documento que necesitaba revisar. Cuando Ji-won lo recibió, su felicidad comenzó a convertirse en confusión. Había información médica que no coincidía con la historia que conocía. Y entre los documentos aparecía el nombre de su propio esposo relacionado con un procedimiento que ella jamás había autorizado. Ji-won regresó a casa con el corazón acelerado. Esperó a que Daniel llegara. Cuando él entró en el apartamento, ella ya estaba esperándolo en la cocina con los documentos sobre la mesa.

LA NOTICIA QUE DEBÍA SER UNA ALEGRÍA

Daniel dejó las llaves sobre la mesa y notó inmediatamente que algo no estaba bien. Ji-won estaba llorando. Él le preguntó qué había ocurrido. Ella no respondió inmediatamente. Tomó el resultado médico y lo colocó frente a él. Le dijo que estaba embarazada. Durante unos segundos, Daniel no reaccionó. Parecía incapaz de procesar las palabras. Ji-won esperaba que la abrazara. Había imaginado muchas veces cómo sería ese momento. Pensó que él lloraría de felicidad, que la abrazaría y que ambos comenzarían a hacer planes para el bebé. Pero Daniel permaneció completamente inmóvil. Su rostro cambió. La emoción desapareció y fue reemplazada por miedo. Ji-won lo notó inmediatamente. Le preguntó por qué no estaba feliz. Daniel respondió que no entendía cómo podía estar embarazada. Ji-won le recordó que los médicos habían dicho que existía una posibilidad, aunque fuera pequeña. Él negó con la cabeza. Dijo que no era eso. Había algo que ella no sabía. Esa frase hizo que Ji-won sintiera un escalofrío.

EL SECRETO DEL HOSPITAL

Ji-won sacó otro documento de su bolso. Le explicó que el médico había encontrado una información que necesitaba aclarar. Daniel miró el papel. Su expresión cambió inmediatamente. Ji-won preguntó por qué estaba su nombre allí. Él intentó quitarle el documento. Ella lo apartó. Le dijo que estaba cansada de que él ocultara cosas. Daniel respondió que no sabía de qué estaba hablando. Ji-won le recordó que durante años había confiado en él. Habían pasado por tratamientos, consultas y momentos difíciles. Ella había aceptado que quizá nunca tendrían hijos porque él le había dicho que médicamente era imposible. Ahora estaba embarazada y había descubierto que su esposo había firmado documentos relacionados con un procedimiento médico que ella nunca conoció. Daniel intentó explicar que no era lo que parecía. Ji-won respondió que esa frase ya no significaba nada para ella.

LA PRIMERA GRAN DISCUSIÓN

La conversación se convirtió rápidamente en una fuerte discusión. Ji-won le preguntó si había estado ocultándole información sobre su fertilidad. Daniel respondió que algunas cosas no podían explicarse fácilmente. Ella le preguntó por qué. Él dijo que había querido protegerla. Ji-won se enfureció. Le dijo que estaba cansada de que todos decidieran qué podía saber y qué no. Daniel respondió que había tomado decisiones pensando en el futuro de ambos. Ji-won señaló el documento y le preguntó qué había firmado. Él guardó silencio. Ella volvió a preguntar. Daniel finalmente dijo que había acudido a una clínica años atrás. Ji-won preguntó para qué. Él respondió que quería conocer sus posibilidades de ser padre. La mujer sintió que algo no encajaba. Si solamente había acudido a una consulta, ¿por qué existía un documento relacionado con un procedimiento? Daniel no respondió.

EL DOCUMENTO QUE LO CAMBIÓ TODO

Ji-won volvió a leer los papeles. El documento mencionaba material biológico almacenado años atrás. Ella preguntó qué significaba aquello. Daniel se quedó en silencio. Ji-won comenzó a comprender que había información sobre su matrimonio que nunca había conocido. Él le explicó que antes de casarse había realizado un tratamiento médico. En aquel momento, los médicos le habían dicho que existía un problema que podía afectar su fertilidad. Por miedo, había decidido guardar material biológico para utilizarlo en el futuro. Ji-won quedó sorprendida. Le preguntó por qué nunca se lo había contado. Daniel respondió que después de casarse pensó que el problema estaba solucionado. Sin embargo, años después, los médicos le dijeron que la situación había empeorado. Por eso decidió no hablar del tema. Ji-won le recordó que había sufrido emocionalmente durante años creyendo que el problema estaba relacionado con ella. Daniel bajó la mirada.

EL DOLOR DE UNA MUJER

Ji-won comenzó a llorar. Le dijo que había pasado años sintiéndose culpable. Había pensado que su cuerpo era el problema. Había asistido a consultas, tomado medicamentos y soportado tratamientos dolorosos. Incluso había llegado a pensar que Daniel terminaría abandonándola porque no podía darle un hijo. Él intentó acercarse, pero ella retrocedió. Le dijo que no la tocara. Le recordó todas las noches en las que había llorado sola. Daniel respondió que nunca había querido hacerle daño. Ella contestó que esconder la verdad también era hacer daño. La discusión se volvió todavía más intensa. Ji-won quería saber por qué el médico había mencionado otro documento. Daniel insistió en que no sabía nada. Pero ella ya no estaba convencida.

LA SEGUNDA PRUEBA

Ji-won sacó un segundo documento. Le dijo que el hospital había encontrado una coincidencia genética que necesitaba ser revisada. Daniel quedó completamente paralizado. Preguntó quién le había entregado aquello. Ji-won respondió que el médico. Él quiso saber qué decía. Ella le explicó que todavía no tenía todos los resultados, pero que había una anomalía que podía indicar que el embarazo estaba relacionado con un procedimiento realizado años atrás. Daniel palideció. Ji-won comprendió que él sabía algo. Le preguntó directamente si había utilizado aquel material sin decírselo. Daniel negó haber hecho algo así. Dijo que jamás habría permitido que ocurriera. Ji-won preguntó entonces quién podía haberlo autorizado. Él no respondió.

EL NOMBRE DE LA CLÍNICA

Ji-won revisó los documentos nuevamente. Encontró el nombre de la clínica donde Daniel había realizado el procedimiento años atrás. También encontró una fecha. La fecha coincidía con un período en el que ambos habían estado separados durante varias semanas debido a una discusión. Ji-won preguntó qué había ocurrido durante ese tiempo. Daniel dijo que había sido una etapa complicada. Ella insistió. Él explicó que había acudido a la clínica para recibir tratamiento. Ji-won preguntó si había hablado con alguien de allí. Daniel respondió que solamente con los médicos. Pero el documento mostraba el nombre de una mujer que había trabajado en aquella clínica. Ji-won reconoció el nombre. Era una persona que había conocido años atrás.

LA MUJER QUE APARECÍA EN LOS DOCUMENTOS

La mujer mencionada en el documento era una antigua amiga de Daniel. Ji-won la había conocido durante los primeros años de su matrimonio. Había confiado en ella. Incluso le había contado sus problemas para quedar embarazada. Daniel dijo que aquella mujer había trabajado en la clínica durante un tiempo. Ji-won preguntó por qué su nombre aparecía en el documento. Él respondió que probablemente había ayudado con el procedimiento. Pero Ji-won comenzó a sospechar que había algo más. Recordó que aquella mujer siempre había tenido una relación extrañamente cercana con Daniel. En varias ocasiones había llamado a su esposo tarde por la noche. Cuando Ji-won preguntaba quién era, él decía que solamente era una compañera de trabajo. Ahora comenzaba a preguntarse si había algo que nunca le habían contado.

LA VERDAD SOBRE EL EMBARAZO

El teléfono de Ji-won comenzó a sonar. Era el hospital. El médico quería hablar con ella nuevamente. Ella respondió. Escuchó durante unos segundos. Su rostro cambió completamente. Daniel preguntó qué había ocurrido. Ji-won terminó la llamada lentamente. Le dijo que el hospital había confirmado que el embarazo era real. Pero también habían encontrado algo inesperado. Necesitaban realizar otra prueba porque existía una posibilidad de que el embarazo estuviera relacionado con material almacenado años atrás. Daniel se quedó inmóvil. Ji-won le preguntó si él había autorizado algún procedimiento reciente. Daniel negó con la cabeza. Ella preguntó entonces cómo podía haber ocurrido. Él tampoco tenía respuesta.

EL ÚLTIMO DOCUMENTO

Ji-won encontró una última hoja dentro del sobre. Era un formulario firmado años atrás. En la parte inferior aparecía una autorización para utilizar el material biológico de Daniel en un procedimiento futuro. Pero había una segunda firma. La firma no pertenecía a Ji-won. Ella miró a su esposo. Le preguntó quién había firmado. Daniel tomó el documento. Al verlo, su rostro perdió completamente el color.

Era la firma de la mujer que había trabajado en la clínica.

Ji-won preguntó por qué aquella persona tenía autorización.

Daniel respondió que no lo sabía.

Ella volvió a preguntar.

Él guardó silencio.

Entonces el teléfono volvió a sonar.

Era el médico.

Ji-won contestó.

Escuchó durante unos segundos y dejó caer lentamente la mano.

Daniel preguntó qué había dicho el médico.

Ji-won lo miró fijamente.

Y respondió:

—El hospital encontró otro expediente.

Daniel se quedó paralizado.

—¿Qué expediente? —preguntó.

Ji-won respiró profundamente.

—Uno que demuestra que alguien utilizó tu material biológico sin que yo lo supiera.

Daniel no respondió.

Ella levantó el último documento.

—Y tu firma aparece en él.

La música aumentó.

Ji-won miró a su esposo con lágrimas en los ojos.

—Entonces dime la verdad… ¿qué hiciste antes de conocerme?

Daniel permaneció completamente inmóvil.

La pantalla quedó en negro.

CONTINUARÁ…

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